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Mostrando las entradas de junio, 2016

Charles Aznavour Hier encore

Ayer aún tenía veinte años yo acariciaba el tiempo y jugaba con la vida como se juega al amor y vivía por la noche sin contar con mis días que huían en el tiempo, hice tantos proyectos que se quedaron en el aire, fundé tantas esperanzas que se esfumaron y yo quedé perdido sin saber a dónde ir, mis ojos buscaban el cielo pero mi corazón estaba enterrado...
Ayer aún tenía veinte años despilfarraba el tiempo creyendo en retenerlo y para retenerlo hasta lo adelantaba, no hacía más que correr y me sentía sofocado ignorando el pasado conjugaba sólo el futuro, procedían de mi todas las conversaciones y daba mi opinión pensando que era correcta para criticar el mundo con desenvoltura...
Ayer aún tenía veinte años, pero perdí mi tiempo haciendo muchas locuras que en el fondo no me dejaron nada verdaderamente valioso, algunas arrugas en la frente y el miedo al aburrimiento ya mis años murieron antes de haber existido todos mis amigos han partido y ya no volverán más, por mis fal…
Si eres aire, te quiero...aún así, yo te quiero. Si eres lluvia, cálame. Descúbreme tu frialdad en el roce leve de tu tacto en mi piel…

Hazme olvidarte, si sólo eres aire, derrocha pericia y produce ira a tu alrededor, déjame sola, hazme llorar por ti, destroza mis esperanzas y rodéame de temores. Que me llegue la soledad y me llenen las dudas.

Conviértete en lo que no eres, para que deje de amarte como lo hago y demuestra pronto que eres aire.
Para poder olvidarte… si sólo eres aire.
Recuerdo todavía mis miedos antes de mi propio casamiento, de las preguntas acerca de la convivencia, del desgaste, de los problemas, de los hijos y del peso de esas palabras que hay que tomar como sagradas: "Que el hombre no separe lo que Dios a unido". Hoy cuando en el mundo quedan pocas cosas que realmente se hacen por amor, el que se apueste por el matrimonio es como decir: " yo me juego por esto, intangible, glorioso, sacrificado, lleno de alegrías, para toda la vida" y eso no se puede hacer si no es con la conciencia plena de que hay que ponerlo TODO. Alegra saber que juntos se decide a negarse cada uno para ser "nosotros" y empezar una vida rodeada de problemas que solo tienen sentido y son superados cuando está cerca el amor mutuo. Tantas y tantas consideraciones sobre el amor, tanta inquietud del corazón. Y ahora con las manos unidas, con esas miradas juntas, y esas lágrimas puestas en común. Por fin, ya está, casados, nuestras almas bailan una danza …
De vez en cuando y por una mañana o una tarde entera, debiéramos sumergirnos en baños de soledad y silencio. Disciplina excelente que fortalece el espíritu y ayudar a ir encontrándonos con nuestro ser más profundo y verdadero. No le temamos a la soledad. Aprendamos a amarla.
La soledad no existe en realidad para quien sabe poblarla con sus razonamientos y sus meditaciones. Fue el gran poeta español Luis Góngora, quien sabiamente dijo: "A mis soledades voy, de mis soledades vengo, porque para estar conmigo me basta mi pensamiento".
Tampoco le temamos al silencio. El silencio vitaliza nuestra mente y su sistema nervioso, y dota de solidez y fuerza expresiva a las palabras cuando salgamos de nuestras treguas de mutismo y tornemos a hablar. No es que la relación social sea mala, ni indeseable la comunicación hablada, pero a veces nos metemos y enredamos demasiado en el ajetreo y la palabrería del mundo. Tendamos al equilibrio interno y al reencuentro con nosotros mismos. Regalé…

Hay una gran diferencia...

Cada día damos las gracias más de veinte veces. Las damos cara a cara, por teléfono, por correo electrónico, con mensajes, etc. Muchas veces lo hacemos de forma automática, sin casi darnos cuenta. La pregunta es: ¿cuántas de estas veces somos capaces de mostrar de verdad gratitud? "Solo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud" (Jean de la Bruyère) Hay una gran diferencia entre dar las gracias y mostrar nuestro agradecimiento. Dar las gracias es una respuesta espontánea, automática, un convencionalismo social que por educación y por cordialidad hacemos de “oficio”. Es una expresión que ante algo que han hecho por nosotros cierra el círculo, pero a menudo lo cierra en falso. Porque hecho el formulismo, podemos pensar que ya hemos agradecido lo que hayan hecho por nosotros y puede que esta impresión no sea cierta en absoluto. Hay muchos "gracias" que saben a pura hipocresía, de esos que uno ya descubre con solo oírlos que no hay detrás de ellos ni l…

La vida.

La vida es un don para:
Recibir. No nos damos la vida solos. Ni la conquistamos, ni la merecemos, ni la compramos: fundamentalmente la recibimos
Cuidar. La vida, don valioso, es sin embargo un don frágil, para cuidar, y que pasa por etapas en las que se ve amenazada. Necesita del cuidado amoroso y en conjunto, del padre, de la madre y de la protección necesaria en atención a su vulnerabilidad y pequeñez.
Entregar. Al mismo tiempo, la vida es un don para entregar, “No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos…”.
Compartir. Así es: La vida se acrecienta y se disfruta dándola, compartiéndola y se debilita en el aislamiento. La vida alcanza su pleno sentido cuando se desarrolla en comunión.
Administrar. Por lo que es indispensable la formación de los niños y jóvenes, varones y mujeres, para la vida familiar estable y el ejercicio de una paternidad y maternidad responsable y generosa. El crecimiento y desarrollo personal, debe incluir el conocimiento de la se…

"DIOS" CHARLES AZNAVOUR

DIOS

Dios sólo soy un hombre,
Dios de mi ten piedad,
y si es tu voluntad
resignado y fiel
mi cruz cargaré.

Dios, si tu me dejases
quien te reemplazará
no busques junto a mi,
que nadie, nadie me amparará.

Dios víctima me tienes
y no me quejaré
Tú que todo lo das
si me lo quitas
Tú derecho es

Dios tienes presa mi alma
desnudo déjame
mi corazón irá a las llamas
no lo preciso más.
Mi Dios.