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Mostrando las entradas de mayo, 2015
Persiste muda la palabra doblada en mi lengua,
Y el hálito de lo que amo danza desde lejanas tierras.
Si miro al cielo está gris… la luna permanece impasiblemente quieta, riendo, ante la mudez de mi boca, como si estuviese ebria.
Y yo que ansío cantar al amor desmenuzándolo en cada poema, me siento atada, sin saber expresar lo que al alma llena, pero si puedo decirte sin rimas ni fonemas que has cargado mi lancha de blancas azucenas,
Y que has dormitado en mi mar, y sus blancas arenas
"Ne me quitte pas" es una canción desesperada, de ruptura trágica, de la desesperanza, del abatimiento de un hombre cobarde. Una especie de agonía mental que precede a una muerte sentimental.


No me dejes  hay que olvidar  todo se puede olvidar  lo que ya haya olvidar  al tiempo de los malentendidos  y el tiempo perdido  a saber como olvidar  a estas horas que mataban  a veces de golpes de por qué  el corazón de la felicidad  no me dejes,  yo te ofreceré unas perlas de lluvia  venidas de países  donde no llueve  cavaré la tierra  hasta después de mi muerte  para cubrir tu cuerpo de oro  y de luz haré un dominio donde el amor será rey  donde el amor será ley  donde tu serás mi reina  no me dejes  Te inventaré  palabras insensatas  que entenderás  te hablaré  de aquellos amantes  quien han visto dos veces  sus corazones abrasarse  te contaré la historia de este rey muerto  por no poder encontrarte  no me dejes  a menudo hemos  visto saltar en fuego  de un antiguo volcán  que pensábamos demasiado viejo  parece se…
Como una bella rosa, que con sus suaves pétalos perfuma,  pero que el tallo hiere con sus espinas, así es tu  recuerdo  mamá,  al  ver tu foto me lleno de alegría, pero al sentir  tu ausencia  mi alma se lastima. Cuando partiste, hasta el día se puso triste. 
El  sol no pudo mas con su dolor, detrás de las nubes tuvo que esconderse y el cielo empezó a oscurecerse.  
Las nubes blancas se vistieron de negro y desde lo alto del cielo sus lágrimas cayeron. 


MADRE

Manos cansada, curtidas, no conocen más bálsamo que la suave miel, la dura lejía, el mosto rosado, la leche, la escarcha, la áspera leña, temprano.  No han tocado otras gemas más que el blando amasijo, la tierra generosa, la cuajada tibia,  el mote, las rosas, en la artesa la ropa, y del blanco vellón la hebra que nace, que sigue, que crece cual blanca agonía...  No han tocado otras pieles, más que sus seis pieles prolongaciones morenas, sueños del mañana.  Ilusiones vanas? O Ilusiones ganadas al porfiado destino que nunca se cansa de torcer la mano?  Y tocan las pieles de la mansa vaca, de la uva negra y del dorado damasco.  Tus manos amasan esperanzas vagas, futuros inciertos, caldillos de campo.  Y tu alma? ... Quien sabe de ella?  Yo la entiendo madre, es una cadena de luchas ganada, de dulzuras escasas.  ¡Que mezquina es la vida y tanto que has dado.  Tu mereces pieles, inciensos y bálsamos, pero sólo cosechas espinas delgadas que acosan tu alma, cual dagas mortales, hiriendo, golpeando,…
Mamá, palabra dulce y amable, fuerte, cual vendaval; cariñosa, sin demasiado mostrar; amorosa, siempre sin igual; bella, sin ninguna vanidad; paciente, nadie realmente conoce tu capacidad; generosa, siempre pensando en los demás; religiosa, tu fe es tu salvación; detallista, entregada, caritativa, risueña, hacendosa, nunca dejas de perdonar, sonrisa oculta entre las tinieblas, ángel para un desamparado, nostalgia del pasado.  Tu sed no es de agua si no de amor, tu hambre es contenida con una sonrisa, tus pasos son cansados pero llenos de sabiduría, tus manos alegres tocadoras del alma, todo lo tuyo es bello.