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Mostrando las entradas de diciembre, 2014

Cerrando un ciclo

Si hay una característica que define a la vida, es que ésta se encuentra compuesta de ciclos; estos ciclos que la componen son como círculos que se van abriendo (en la enorme diversidad de motivos) a través de determinados momentos del camino. 

Algunos de ellos viven pequeños momentos, son inmediatos, apenas pasaron como un suspiro, ya cierran su tiempo; otros en cambio son de un recorrido más extenso, y llegan a ocupar grandes espacios de nuestro tiempo. Los ciclos, al cerrarse, al completar su trayectoria, consuman un recorrido físico, pero realmente su círculo, su real propósito, culmina en su recorrido .conceptual, que es aquel cuando deviene en experiencia, porque los ciclos solo se cierran si nos dejan su fruto; un ciclo se adormece solo cuando ha despertado en nosotros otras ideas más grandes, cuando nos ha desvelado a horizontes más lejanos por conquistar. 

Un ciclo se cierra cuando sobrevive como nuevo impulso, cuando ha sabido abrir otro ciclo más superador. Es maravilloso v…

Adios año viejo, adios... Núria Sant Cugat del Vallès, Catalunya

Te dejaré mientras suenan las campanas que te despiden y a mí me hacen más vieja aunque ya sabes que nada me acompleja el lucir en mis cabellos nuevas canas. 
Te alejarás para siempre en un minuto, el breve espacio del balance obligado de lo vivido, lo perdido y lo ganado, de mis momentos de alegría y luto. 
Te llevarás un año más y mi empeño por ser un poco más dichosa cada día a pesar de no alcanzar lo que se ansía, ya que la vida muchas veces no es un sueño. 
Me dejarás sabor a caramelo de lo bueno, que por breve aun es más bello, de esos instantes en que se me erizó el pelo, de esos momentos en los que toqué el cielo. 
Con lo triste y doloroso, viejo año, prenderé una hoguera en tu partida y sin rencor ignoraré en tu despedida que algunas veces también me hiciste daño. 
Te diré adiós sabiendo que te llevas en tu equipaje algún sueño incumplido que quizás mañana caiga en el olvido porque este nuevo me traerá nuevas ilusiones.

Carta de despedida de Gizela Rudek Jaworek

He cerrado la maleta
y chequeado la hora en que sale el tren
He preferido verte partir bajo otro cielo
Junto al fiel trino de mis tantas madrugadas
he tomado café esperando la luz del día
Hoy está más enérgico de lo usual
Sabe que te voy a escribir mi adiós
y canturrea mis recuerdos a todo pulmón
consciente que siempre algo olvido

Te dejaré esta carta en una maceta con rojos geranios
Con ella me despido
En ella te dejo un beso marcado de carmín cereza
y todo mi amor
En sus márgenes algunas lagrimas cristalinas
Los últimos sustos que erizaron mi piel
Y un par de poemas que te escribí con el alma
pero tú solamente leíste

En ella incluyo para que por favor te lleves
Lo que ya no puedo ni debo
Inútiles que no quiero padecer
y todas las NO respuestas que me he empecinado en desoír
Tampoco olvido dejarte
mis necedades tan recurrentes
y en folio aparte por lo extenso
un P.D con mis tantísimos errores
Pero anexada y bien engrapada
incluí la indulgencia que hoy que me dispe…

FIN DE AÑO.

Nuevamente ya estamos deseosos de que termine un año y que comience luego el otro, seguramente porque tenemos esperanza de que el año nuevo que está a punto de llegar, sea mejor que el que se va y se cumplan ahora aquellas cosas que tanto necesitamos, este anhelo parece ser el mismo de cada fin de año.
Durante un año nos suceden muchas cosas distintas, situaciones dulces y otras amargas, algunos propósitos de años anteriores se cumplieron y otros se quedaron postergados. También es cierto que al escarbar el día a día del año que se va, encontramos instantes que debemos agradecer por haberlos vividos, no obstante, queremos más. Seguramente queremos más, porque el hombre vive de la esperanza y es bueno recordar algunos sinónimos de esta esperanza, confianza, fe, seguridad, certeza, ilusión, expectativa, anhelo, confiar, creer, aguardar, convicción, entusiasmo, etc.
Pero antes de que finalice el año, casi nunca lo hacemos, pero debiera ser necesario y conveniente al final de cada per…

No ahora.

Y no puedo más que mirarte entre mi insaciable juego de tentarte y mi necesidad de besarte…  No puedo más que con mis ojos llameantes llevarte al fin del sueño y hacerlo un hecho, así que dime, susúrrame la vigilia de tu deseo, que hoy seré aquello que soñaste hecho carne, reptando sobre tu cuerpo… Y no dejes de mirarme, no dejes de alimentarme con tu cálido aliento merodeando cada pedazo de mi cuerpo. 

Desnúdame con tus pupilas encendidas y con la sutileza de tus dedos, y siente como mi cuerpo vibra y se estremece al besar tu cuello mientras me llevas sobre tu pecho… 

Víveme, dibújame lento tu sueño, dímelo al oído, mientras me posees entre tus manos y tu boca, prendiendo cada centímetro de mi cuerpo…tu cuerpo… 

No soñemos, no ahora, viajemos despacio cada curva y recoveco, seamos un hecho anclado en nuestro tiempo, éste que ahora nos mece entre gemidos y deseo, latiendo, floreciendo… Y que el sueño se fugue ...

No dejes de mirarme, no dejes de sentir mis pupilas tentándote y llevándote……
Navidad sensación sublime. Uno se deje llevar por el sol naciente, se predispone a saborear las esencias de los deseos. También Navidad es un deseo, que nos fuerza a amar.
Las palabras de Navidad son ese mimo que todo corazón busca, ese impulso a nacer con ese Niño, que se hace tan nuestro, tan próximo, que podemos tratarle como un recién nacido. ¡Qué mejor consuelo para el rostro sufriente del planeta que el alma de un niño! Un niño que reconoce a la madre  por la sonrisa. Un niño que conserva el alma de poeta en un mundo cósmico. Un niño al que, con una pizca de ternura, le ganas el corazón.
En la palabra Navidad, sin duda, nace la luz que mejor nos alumbra. Calienta pero no quema. Alumbra pero no encandila. Consecuentemente, ningún ser humano se le resiste. Junto al recién nacido nos sorprende la memoria de saber que yo también existo y que cohabito con el niño que nos pertenece de por vida. ¡Qué ningún adulto mate a su niño, al niño que le sostiene! Junto al recién nacid…
F estejando la armonía 
E n todos los hogares 
L a navidad se llena de amor 
I ntentando eliminar sombras 
C ubriéndonos de ilusión
E ntre las estrellas de la noche 
S obre los silencios de paz 

N oche buena cálida 
A mor en nuestras almas 
V idas cubiertas de alegría 
I nvitando a todos
D ispersando sonrisas
A lmas unidas 
D ías de paz 
E strechados de amor 
S iempre desde nuestro interior.
Todos recordamos con nostalgia aquellas navidades de hace años: la ilusión de los niños por armar el árbol y hacer el pesebre; las tarjetas para los amigos y parientes; la familia reunida en torno a la mesa, la cena de Nochebuena y la Misa del Gallo; el pan de pascua y todo esos dulces tan esperados; la ilusión de los juguetes que nos traía el viejo pascuero y teníamos que poner los zapatos para que no se olvidara de nosotros, la esperanza de un Nuevo Año mejor...  Sinceramente: ¿Qué nos queda de todo aquello? 
Hoy los niños ya han elegido sus regalos en las revistas que publicitan las grandes tiendas y sus papás se los dan pronto, se supone que para que los disfruten durante toda la Navidad... 
La Navidad es una fiesta llena de nostalgia. Se canta la paz, pero no sabemos construirla. Nos deseamos felicidad, pero cada vez parece más difícil ser feliz. Nos compramos mutuamente regalos, pero lo que necesitamos es ternura y afecto.
Cantamos a un niño Dios, pero en nuestros corazone…
Navidad es el nacimiento de la Luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo, de la Justicia que nos llueve del cielo, de la Verdad que brota fértil del suelo del amor, de la Paz para el corazón que hace al hombre de buena voluntad unirse a sus hermanos  con el suave vínculo de la caridad fraterna.
De forma muy sencilla, pero con voz nítida y fuerte, quisiera decir que tenemos la necesidad de vivir en paz con los demás y en guerra sólo con nuestras miserias internas.  Aprovechar las buenas intenciones de todos o casi todos en esta fecha, para desear, y poner en práctica efectiva, la debida gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a todos los hombres, no importa su mala o pésima voluntad.  Que la noche buena nos muestre el camino que conduce al deseado bien, esa serenidad de los espíritus que quisiéramos ver posada sobre el corazón de cada uno. Porque de la paz interior de cada uno, nace la paz del mundo, que es la misma paz del prójimo, sin posible discriminación.  Paz palabra hermosa, sementera inabarcable que estimula y mueve voluntades, no es perecedera. Hoy es tiempo de hacerla al viento, para que sea oxígeno que abarrote nuestros pulmones, acompase con su música el latido de nuestro corazón y sea por el año entero, fecunda.
Estás en mi, rozando mi ser completo como luz eterna de mis hermosas mañanas, viviendo como mi aliado entre mis sueños eternos, rozando mi paz con tu amor que crece en cada una de mis infinitas miradas. Estás en mi.
Quisiera estar segura de haberte enseñado… a disfrutar del amor, a confiar en tu fuerza, a enfrentar tus miedos, a entusiasmarte con la vida, a que pidas ayuda cuando la necesites, a tomar tus propias decisiones, a ser una buena amiga de ti misma. 
Quisiera estar segura de que aprendiste… a decir o callar según tu conveniencia, a quedarte con el crédito de tus logros, a no estar pendiente de la aprobación de los demás, a no absorber las responsabilidades de otros, a ser consciente de tus sentimientos y a actuar en consecuencia …a poner límites, a sostenerlos, a tomar más riesgos, a aceptar los cambios, a realizar tus creencias, a ser capaz de llenar primero tu copa y luego la de los demás, a planear tu futuro pero no vivir en él, a valorar tu intuición, a tomar tus propias decisiones, a hacer de la comprensión y el perdón, tus prioridades, a aceptarte como eres, a aprender de los encuentros y de los fracasos.
Navidad, celebración en la cual la mayoría de las personas nos damos permiso de ser felices, la Navidad hace de diciembre un mes especial, nos  animamos a soñar,  a reír; tratamos de olvidar por un instante los problemas. Navidad, hace de diciembre el mes de las reconciliaciones, de la unión, de la solidaridad, brinda la oportunidad perfecta para escapar por un instante de la tensión, oportunidad perfecta para experimentar un poco de paz... Permitamos que en  esta Navidad la paz, la esperanza, el amor y la convicción de un futuro seguro llenen nuestra mente y corazón para siempre.  Dios los bendiga en esta Navidad, y les conceda alegrías, paz y felicidad. 
Soy ese instante, soy esa quimera, soy ese sueño que tanto anhelas.  Soy imperfecta, soy precavida, soy esa alma inquieta que te turba el alma.  Soy en blanco a veces en negro, no hay grises en mi vida, pues los cambio por colores. Puedes verme triste, puedes encontrarme alegre, soy imperfecta. y ese pequeño defecto es lo que me hace distinta.
Tengo un pequeño deseo entre mis deseos y en mi mente tu recuerdo, ansiedad expuesta y cuando llegue ese descontrol que me provoca sentirte, dentro del mismo descontrol penetrante me volveré exigente... explosiva...impulsiva dedicada a sentirte y esperar derretirme en ti.


Estás en mi. Te miro en mis recuerdos y comprendo que eres tu en mis ojos profundos, quedándote para siempre como parte de mi mundo
Estás en mi, suspirando con tus besos que dejaron huellas en mis labios, saciando  mis placeres con tus lagos de amor consumado, cayendo entre las sedas como el roce de mi cuerpo enamorado, quemando como fuego entre tus brasas de pasión que toca mis deseos alocados.
Estás  en mi, como las madrugadas que fantasean en brazos de los fieles enamorados, como las ilusiones que se cubren de corazones quebrantados.  Como los niños se consuelan en su dolor desolado, del regazo de su madre haciendo su pesar olvidado.
 Estás  en mi, como las mañanas le sonríen inocentes a las caricias del sol ilusionado, como las noches se hacen cómplices de la luna que susurra sus secretos al silencio.  Como las lluvias que se abrazan sutilmente a las praderas dejando recuerdos de sus perfumes mojados.
Estás en mi, como los ríos que se entrelazan con los infinitos cielos, como las aves que se besan coqueteándole al atrevido viento, como las flores que se enamoran de las fragancias de sus campos en primaveras, como las frágiles hojas que lloran al caer de sus cálidos lechos.