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Mostrando las entradas de noviembre, 2014
Te cuelas sigiloso por mi ventana, sin pedirme permiso me invades, buscando deseoso mi piel sedosa.

Sediento bebes mis aguas peligrosas, sorbiendo con tus labios cada centímetro de mis ganas.

Inundas mi cuerpo de tu placer, extasias mis palpitaciones, tronando como un resplandor de luz.

Bebes mi pecho entre besos, emborrachándote del vino de mi delirio, tomando el fruto prohibido de mi carne.

Te apoderas de mi cuerpo, absorviendo mi desbordada lujuria y apasionadamente rendida, sin condiciones,  me entrego a tu viento.
María
Gloriosas las horas a tu sombra, infinitamente en tus brazos, poseída por el encanto, por el encanto de la dicha...  siento que voy a desfallecer.
Tengo deseos de sentirte, de que juegues con mi pelo, con el sendero de mi norte, de que tus dedos desciendan sobre mi piel.  Tengo deseos de que vuelvas a mirarme, que me absorbas lentamente con tu boca, deteniéndote en cada uno de los poros de mi piel, de que tus besos se adhieran a su redondez.  Tengo deseos de ser pasión en tus ganas, de dar respuesta a tus vuelos, de que te quedes adosado a mi piel hasta que el deseo cabalgue entre nuestros latidos.
Cuerpos enlazados, que sienten desde tu boca mojada de mar y mis labios empapados de ti.  Manos que viajan, que vienen y van, que vuelven y recorren el laberinto de pasiones.  Miradas de luz que penetran en el interior latiendo en el vaivén de los cuerpos desnudos susurrados por amor.
Dómame hasta caer rendida en tus brazos, atrapada en tu piel, vencida en tus labios acurrucada entre los gemidos insondables de tu éxtasis...
Atrapa esta rebeldía de adolescente que has despertado en mi cuerpo... hazla tuya, entre enternecedores besos y apasionadas caricias, quiero marearla  entre los espasmos profundos de tu cuerpo... quiero romperme en mil pedazos, gritar de desconsuelo en placer cuando alcance la plenitud de tu pasión..

"Club de los Poetas Muertos"

«No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (...). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita.    Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina,  el derecho,  el comercio,  la ingeniería... son carreras nobles    y  necesarias para  dignificar la  vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos»

Si te vas….

 ¿Sabes amor que quisiera si te vas? que  no  puedas olvidar el tiempo entre nosotros, que recuerdes por instantes  esta historia, los sucesos, las andanzas con sus riesgos y cuanto  te supe amar.
Que no olvides para mí un momento, un suspiro y sea lento su gemido, y este calme mi sufrir, que por las noches recuerdes las entregas… las pasiones de los días…. ilusiones que vivíamos tu y yo. 
¿Sabes amor… que quisiera si te vas? Que no logres olvidar a quien  un día tanto te amó         
Vivir, vivir aceptando de una vez por todas mi naturaleza y mis extremos,  vivir arando con pasión los versos que marcaran mi paso por la vida, vivir sin la ansiedad de la espera de ser condenada por ser sólo yo misma.
...y así me quieres en esos instantes de atracción y fuego, cuando construyes mi figura hecha para ti de éxtasis y embeleso, para ser realidad despierta más allá de los sueños, como un luminoso momento que opaca todo lo demás. Hasta sentir el espasmo de mi vientre cuando te tengo meciéndome para perpetuar las huellas que dejas en mi, muy dentro y tu boca llena de sed resbalando por la suavidad de mi piel con el tacto perfecto y exacto de los labios para besar sin precisar ver. Porque si fuera un sonido, seria el gemido incesante que aflora de mi boca.




Llevo mucho escribiendo mensajes de piel  en la envoltura frágil de una roca, jeroglíficos sin nombre que sólo tu puedes entender.  No puede costarte tanto encontrarme, si tu sueles tantear mis caderas con la premura del hambriento, si tu sueles devorar mi mirada con la seguridad de saber que seguiré el camino que me trazaste.  Estoy acá, desvestida y transparente, hecha alma, manantial de emoción, esperando que recorras mis pabellones y entonces instales la dicha para siempre.

Poema 5

Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas. Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas.  Y las miro lejanas mis palabras. Más que mías son tuyas.  Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.  Ellas trepan así por las paredes húmedas.  Eres tú la culpable de este juego sangriento.  Ellas están huyendo de mi guarida oscura.  Todo lo llenas tú, todo lo llenas.  Antes que tú poblaron la soledad que ocupas, y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.  Ahora quiero que digan lo que quiero decirte para que tú las oigas como quiero que me oigas.  El viento de la angustia aún las suele arrastrar.  Huracanes de sueños aún a veces las tumban  Escuchas otras voces en mi voz dolorida.  Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.  Ámame, compañera. No me abandones.  Sígueme. Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.  Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.  Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.  Voy haciendo de todas un c…
         Me sometiste a tu intención obteniendo de mi boca la expresión que nadie más engendró, ni engendrará en mi, cuando el descontrol gobierna mis ansias y se vuelve una oración desgarrada en la urgencia de la respuesta deseada. 
La figura de un nombre lucirá como cicatriz permanente en el territorio complaciente de mi cuerpo, marca de propiedad privada sobre el cielo vivo de mis pechos, tácito pacto que precede a la suplica de mi ruego. 
Y nada fue antes como no será igual después , al caer a tus pies pero sin rendición, derretida y dominada por el hambre aún latente queriendo llegar una y otra vez a tocar ese instante perfecto en que fui moldeada a placer. 




Desnuda, débil, ansiosa arrimo mi cuerpo al bosquejo de tu imagen.

Con la fantasía diluida en la piel contemplas silencioso la cercanía, el calor sudado que expelen mis poros.

Lentamente, abro mi boca, un volcán consume, seca esta ansiedad y suplico más.

Más de esta angustia derrochadora, más de este puñado apocalíptico, más de este misterio.

Una fugaz eternidad me humedece  y condensada busco en la aurora un apellido para este sueño.

Sutil, desnuda, débil, semi plena, semi complacida,   contemplo mis dilatadas pupilas frente al espejo que silencioso no dice nada.
Es que alimentas sueños con mi figura y la imaginación delirante se deja tentar, queriendo tu lengua por mis contornos pulir detalles y explorar hasta provocar contorsiones en mi. Siento tus manos escapando a realidades para vestir silencios con lo susurros de mi boca, que la calma pierda la razón y sea imperfecta al estar contigo. 





...tiempo atrás

Sopla impaciente y fiero el viento, las hojas se mecen tristemente...  invierno que comenzó en lamento, gélida sesación de no tenerte.  Pero me cobija el recuerdo de momentos tuyos y mios, sé, quizás suena algo absurdo, pero en la nada no tendré vacios.  En la espera de atesorarte, voy tejiendo versos que abriguen tu inquietud, espero que al leerlos estés sonriendo, mi lealtad a ti es una virtud.  No estás presente, pero no eres ausencia, te tengo y te siento a mi modo, porque te amo con toda conciencia  a pesar de todo.