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Mostrando las entradas de agosto, 2014
Tus palabras me seducen y me tientan, me provocan y me vislumbran, me dan de beber y me sacian, me gozan y me alimentan.

Imposible no seguir tus pasos...

Y yo me dejo llevar de tu mano para sentir el latir profundo de tus versos, respirarte, sentirte, soñarte en el universo del arco iris que colorea tu alma  hasta alcanzar el océano infinito del deseo.
 Dejame llorar, deja que mis lagrimas empapen tu piel,  no lloro de tristeza, es alegría dejando correr las aguas  que estaban estancadas en esta alma asfixiada, la tierra abriendo su vientre descanso en ella,  me alimento y me enciendo como antorcha en el firmamento.
Dejame llorar  y que la luna de tus ojos iluminen mis noches  de esta fría soledad que se disipa  con el vaivén de tu aliento que se agarra de mis labios sedientos  de besos.
He llegado hasta ti, vestida de lluvia y recuerdo, con risa inimitable, y claridad que rompe la tiniebla.
Pongo estrellas entre tu piel y mi piel recorriéndote todo, descalzo mi amor, desnudo mis miedos, soy prolongación de tu sonrisa, de tu cuerpo, alguien que crece, llora, ríe, te ama.

Soy un surco ardiente, sublimemente loca… Llévame allí donde el deseo grita, cuando mis ansias dicen tu nombre, y siente deseos mi cuerpo por tenerte,  susurros indescifrables, locura de querer.
¡Un beso de tus labios! quiero poseer, sensaciones encontradas, recuerdos de un querer.  ¡Complices de amores! de silencios clandestinos, anhelos entregados y carencias del destino.... ¡Encuentro que ha llegado! que ha unido hoy nuestra piel, nos entregamos al deseo, dormido en el ayer.   ¡Abrazamos esa esencia! nos miramos extasiados sabemos que la vida, ha cumplido lo deseado...

Cortazar, Rayuela (Capítulo 7)

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca,  voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera,  y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar,  hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara,  una boca elegida entre todas,  con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope,  nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí,  se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente,  mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.
Entonces mis manos bu…
Se que ansías mi cuerpo, tanto como yo el tuyo, porque eres arrecife en océanos briosos, abismo tu lengua en mi pecho, en mi espalda…ahí donde rompe el anhelo la virtud de sábanas que tapan, de manos que suplican…que trasladan el desorden de una piel en otra piel…acaso el desorden más perfecto.

Nuestros cuerpos se vuelven lagos que brotan de manantiales secretos, raíces que tocan el cielo…donde la luna se tiñe de fuego y chorrean en estrellas diminutas, derramándose por nuestros cuerpos.

Te adentras en la espesura densa de mis cabellos, ondeando entre tus dedos, raudos, violentos , descendiendo por mis llanuras inmensas…
Despacio, suavemente...  tu boca se va posando en mi pecho, meciendo mis sentidos,  acariciando mis sueños. Despacio, suavemente...  tus manos van tocando mi piel,  acunando mi cuerpo, viajando conmigo.
Despacio, suavemente... tus brazos se van enredando con los míos, envolviéndome en tus sentidos llenándome de tu esencia.
El amor... trabajo productivo permanente, en donde el pasado es fundamental, porque es la fuente de ese amor, el presente, imprescindible, porque es la única forma de expresarlo... El futuro,  la esperanza,  porque es la manera de seguirlo deseando...  Para quienes aman, sin pedir nada a cambio, sin presionar el amor, sin humillarlo, sin manipularlo, sin doblegarlo ... para ellos...
Te amo desnuda y... me gusta amarte así, porque de esta manera no hay tapujos ni misterios, porque mi cuerpo al estar desnudo a la hora de amarte se entrega sin trucos, sin disfraces, sin reservas... Desnuda te amo porque... siento tus caricias, el recorrer de tus manos por mi piel sin dejar un solo rincón sin acariciar, me hacen ver mi cuerpo vestido de tu piel y tus caricias... Cuando tus besos visten mi cuerpo, es cuando pienso que ¡Mucho vale la pena amarte desnuda!... Y, me gusta amarte así…
La vida va muriendo año tras año,  y en esas horas tristes de silencio  una canción de entonces me llenará de añoranza,  de tu recuerdo tal vez demasiado lejano.
En la noche de quietud y estrellas  pensaré en ti un instante… pero cada vez menos,  sólo los árboles y sus hojas cuando el sol las meza, me traerán tu recuerdo.

Tu mirada se refugió en mis pupilas  tu susurrante amor, tus caricias…
Mis locos sueños fueron para ti y mis anocheceres,  momentos que atesoraba beso a beso, caricia a caricia… éramos dos cuerpos unidos.

Te vi musitar estrofas de deseo,  te hice dúo en ellas, cantamos hasta que morían las estrellas.
Nos quedábamos unidos, sin movimiento,  sin decirnos nada, solo tus ojos hablaban a los míos,  con el único diccionario que existe, tu amor…mi amor.  silencios del alma, nostalgias bajo la niebla de los recuerdos…  cuando mueren en la noche de los sueños.
Píntame… pero hazlo ahora, antes de que amanezca, pinta mis curvas con tus manos, bésame más, apaga la luz…tócame sólo bajo la luz de tus ojos.  Con cada beso tuyo  irás deshojando mis tristezas, recogiendo mis anhelos y esperanzas…  Ámame con ternura … con furia y fuego, hasta que el silencio rompa nuestros sentidos y anhelos.
La trayectoria de tu sonrisa que merodea mi boca cuando te acercas y me besas, me extasía. Eso eres, mis emociones, mis silencios que saben a gritos al sentirte... me gusta saberte errantemente atrapado entre mis ciudades, descubriéndome, anidándote... pernoctándome hasta que el sol te deja que me transites el día. Y seas horas, minutos y segundos interminables e impolutos, tallándome a tu modo.
En tus manos cuelga mi fantasía, obsesionada contigo, ardiendo por ti, dejo formalidades, sólo somos dos cuerpos desnudos comiéndonos a besos.
Nos deseamos con la delicia del pecado, con el mayor de los descaros... dos cuerpos pegados, que mueren de ganas, y aunque me resisto, me doblegas... y aunque no me lo pides, me abandono...
...cúrame las heridas, lava de mi amor las angustias de tantas noches de heladas ausencias. Dibuja mi flor muy suavemente, detente en cada pétalo sin prisa recórreme toda con tus brochas, muy despacio, saboréame los valles y las montañas, dibuja sobre mi vientre una playa y panales de dulce, dorada y espesa miel. Tu mano reconoce tu oficio, hazme dibujos de oro, aduéñate con tu obra de todos mis locos deseos, de todas mis lascivas miradas.
Entrégame tu enigma, la descifrada clave que me guíe  al prohibido torreón donde sueñas. Te escalaré en silencio, exhausta de anhelarte y seremos dos leños nutriendo el mismo fuego
No vacilé, no vacilaste, tuvimos la certeza, de que el destino, había barajado las cartas que tenía para nosotros. Tal vez tenga miedo a que la magia estalle como una pompa de jabón, por tener el corazón deshilachado de soledades…pero ya lo he decidido, y tengo el valor suficiente, para llamarte amor.
Quiero hablarte de que pasó desde que te fuiste, el vacío fue devastador y sin embargo, pude construir sobre tus restos. Que me escribí con tu amigo, aquel que tanto estimas; que te necesite riendo con mis hijos. Que extrañé tus comidas, tu risa displicente, tu música constante, tu enorme dignidad, tus fiestas distendidas, tus criticas ácidas, tu constante estar cuidadamente sobre mí. Ahora quiero un abrazo tan fuerte, tan inmenso, tan apretado, tan uno, que me sostenga, hasta que ya no me quede tiempo, para no volver a extrañarte.
Aqui estoy, frente a ti, danzando con el viento, susurro palabras de amor, mientras me vas pintando con el lienzo de tu mirada, bordeando mis pechos bebiendo de mi cuerpo, mientras yo te miro y escucho el sonido de tus besos.
Cuando la vida se apagaba en la garganta,  entre inusitados silencios y petrificados cantos, entre sonrisas dormidas y gélidos adioses, entre rubíes sombríos y espejos muertos…
¡Te amé!

Yo te quiero todos los días, para todo... para nada, para cosas tontas e insignificantes y para lo que realmente importa... te quiero incluso esos días en que no te encuentras porque te perdiste en un abismo de soledad, esos días en que ni tu mismo te quieres. Te quiero sobre todo porque sí, por nada y por todo.
Y vengo queriéndote desde hace tanto tiempo que poco importa cuánto.
Sólo cuenta el quererte, eso... emociones que garabatean el corazón cuando te miro y compruebo con asombro que sigues siendo el "para siempre" que intentamos a diario.
Me dolía el cuerpo de no tener tus caricias, me faltaba el aire de no tomar tu oxígeno. Y me abrazaba a tu ausencia, al silencio de mis días, a las sombras de mi alma, a la soledad de mi refugio. Y te tenía entre mis versos dibujando sentimientos, y en la piel de mis sueños, respirando el deseo. 


No deseo ser hembra de sueños ni espuma,  ni fantasía de cómodas razones, ni proezas de instantes efímeros, ni leves huellas de pisadas en la arena.

Ni aire que aspira y arroja,  ni sueño inconcluso en el que muere el coloso,  ni paraje lejano que el aire visita,
ni fuente de agua nocturna que toma y olvida.

Deseo ser paseo azul de fresca lluvia que sana y mi nombre aire bendito en los labios. La profundidad húmeda que cobije tu hombría en el sueño de la eterna sonrisa de la existencia.

Luciérnaga que alumbra tus lejanas noches echándome las raíces del árbol sobre el vientre. Con la ternura infinita de un concierto de amor. Y las palabras claras lamiéndonos las orejas.

Ser la eterna mirada que danza el vivo cuerpo. La dorada melena del fiero león de los sueños, entregada a la bestia desnuda por completo sobre la yerba verde de la alcoba.
Suéñame así, que atardezca cada noche en tu pecho… y en ese sueño desármame, suelta los hilos que atan mis fuentes, arranca mi pudor, devórame en un abrazo,  recórreme entera, narra en mi cuerpo poesía, con el lenguaje de tus dedos, cincel de vientos y agua, que esculpen en roca de montañas... Gózame una eternidad, y si te elegí a ti para amar, pídeme mas, que yo nada te voy a negar..
Cuerpos, fronteras ahogadas,  que hablan y sienten, que se escuchan y son eco, que son luz y espejo.
Cuerpos, senderos recorridos, manos que tocan y dan vida, que laten y estremecen desde las caricias.
Cuerpos, hogueras encendidas, abrasados por el deseo, reflejando el fuego de los cuerpos que gimen.
Pude encontrarte nuevamente y saborear la historia vez tras vez sin regalarle fin. Pude asomarme hacia el ayer, redescubrir emociones y despertar anhelos hasta embriagarme con tu ser. Pudiste nuevamente guiar a este corazón por ese  camino, que bien conoces, al desenfreno. Y pude durante mi letargo, con un pedacito de conciencia, saber que hacia mi, volverías la mirada.
Mi aliento silencia el vacío, la soledad abriga mi alma, en la oscuridad de la noche miro la luz de tu rostro. Las horas desnudan mi piel, mis ojos te esperan refugiados bajo la luna vistiendo la noche de ti.
Recuerdo... tu mirada, tus labios, tus manos, tu cuerpo..
Recuerdo... tus besos húmedos que aún habitan en mi boca, tu lengua que flota en el universo de mi piel.
Recuerdo... los instantes dorados en que tus caricias de seda tejieron mi cuerpo, llenándome de ti.
Recuerdo... saberme deseada, caminar en tu sendero hasta romper los límites  de lo prohibido.
Revelo en mi naturaleza  la ingenuidad que seduce y albergo  dentro de mi  una ninfa decorada, sensualmente bella que sin misterios se entrega desde la fragilidad hasta la fortaleza, desde la mujer hasta la princesa.

No era hoy un día de palabras, intentos de poemas o discursos, ni ningún camino era nuestro, para decirnos bastaba un acto sólo y ya que en las palabras no me salvo, di tú por mi silencio lo que no puedo.
Enséñame amor a descubrir el sueño dorado en el atardecer encendido de tu tierno regazo en tus sentidos, en tu respiración  ¡Gózame! que necesito ser el centro de tu ardiente morada.

Enséñame como las palabras viajan entre la niebla, que el amor es más fuerte que la rosa eterna, que no tiene horas, ni medidas y descansa donde reposa  la senda escondida del árbol que nos espera  en su dulce abrazo.
Me miras...  en el silencio de la noche descubriendo mis formas y tus dedos revoloteando van jugando a hacer caricias.
Me observas... perfilando con tu mirada el contorno de mi cuerpo y tus labios sedientos van buscando el agua de mi piel.
Quiero sentir tus besos uno a uno, su calor por mi cuerpo entero, sentirte mío poco a poco, amanecer a un nuevo día, a un nuevo mañana.
Yo te daré mi noche, cubriré tu rostro de amor entre mis manos, acariciaré tu cuerpo infinitamente…
Mi ropa a tus pies dejaré caer... entonces comprenderás, que estoy hecha a tu medida, a la medida de tus sueños, diseñada para ti.
Esta noche subiré al cielo, levitaré entre sedosas nubes, me llenaré de ti, seré tu cuerpo, tu mujer, tu niña, tu pasión, tu desvelo, tu locura y cordura… 
Mis besos te devolverán la respiración, la vida, y abandonada a tus caprichos y antojos, me amarás una y mil veces, porque en este territorio de mi vida, solo entra quien yo decido.
El reloj ha quedado detenido, y en él, sólo están, las horas vividas contigo.
Este camino que llevo bajo los pies me ha enseñado a fuerza de ignorancia que la vida va endureciendo el alma con el roce del tiempo y la esperanza. 

Al encuentro de piedra, el sentimiento duro se alarga cuando en las sombras del sendero se pierde el sombrero y la sonrisa. 

Estos pasos inciertos lo son todo, como el que alarga el brazo buscando el sin sentido, sabiéndose vacío, y encuentra entre sus dedos las huellas del otoño y los copos de un invierno sin voz de primavera. 

Este camino que llevo bajo mis pies, dejó de ser sendero en las hojas del tiempo, cuando robó tus besos y se llevó tu voz y quedó sin pasaje la luz de tu presencia. 

Hay tardes en que el día no quiere cerrar los ojos, la felicidad es así y nada tiene que ver con la perseverante marcha de las horas, que en verdad el tiempo sólo transcurre cuando algo está por terminar, cuando el vacío suplanta la sensación de pertenencia o cuando la soledad inicia su triste e interminable danza en nuestras vidas y apaga todo. 

La felic…
Mundo de opuestos, se fusionan todas  sus extensiones.
Tejado de láminas de oro  absorbiendo gotas de deseos
Huracanes y polvo de estrellas  es amor nuestro rojo lecho, cuando el deseo y la pasión  alcanzan nuestras terrazas azules
Cargando con la historia, seguiré hablando de sentimientos, encerraré la vida en una jaula de puertas abiertas, sólo seré palabras, abrazos, …
Sigiloso, escapaste a medio sueño, porque en la ventana viste una nube gris oscura, negra… y pensaste que el sol ya no volvería a salir.
Corrí tras nuevos amaneceres, porque el amor no vale sin tormentas, sin tempestades… es un sol hecho de llamas, y en el jamás cuaja la nieve.
Doy el último sorbo al café… el reloj amenazando, mi piel se enfría, y gotitas de noche comienzan a posarse sobre mis piernas… Pago mi café, camino lentamente hacia casa.  Y te pienso...
Dedos tatuando mi piel, palabras bailando verbos de pasión ansias emborrachadas de caricias, ojos remando mi cuerpo.Aliento atrapado en mis poros, boca húmeda derramando suspiros, susurros que me abrazan, sombras testigos del deseo.
Tus manos ágiles, abren mi blusa sin contemplación,  y como si de un terremoto se tratara, mi pecho comienza a temblar,  acariciado por las suaves palomas de tus dedos.
Desnuda entre tus brazos me tienes, me envuelves en un sueño interminable de amor, palabras, susurros inevitables, y esta melodía…
Me alejo, pero te busco, eres mío, mas no somos de ninguno.
Puedes decirme que no, sonreír y sentir como arde tu corazón  sin pudores, sin dudas, sin tener en cuenta lo falso de las moralinas.
Así nos miramos sin decirnos nada, no hace falta, nuestros cuerpos unidos lo dicen todo...

Desde los afectos, Mario Benedetti

Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo? Que uno tiene que buscarlo y dárselo...
Que nadie establece normas, salvo la vida...
Que la vida sin ciertas normas pierde formas...
Que la forma no se pierde con abrirnos...
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...
Que no está prohibido amar...
Que también se puede odiar...
Que la agresión porque sí, hiere mucho...
Que las heridas se cierran...
Que las puertas no deben cerrarse...
Que la mayor puerta es el afecto...
Que los afectos, nos definen...
Que definirse no es remar contra la corriente...
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja...
Que negar palabras, es abrir distancias...
Que encontrarse es muy hermoso...
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...
Que la vid…
 Mi amor está hecho  de melancolía. Me asomo a nuestros días por entre las estrellas del alba y tu nombre no es tu nombre, sino un cántaro de besos. Mi amor no tiene olvido ni retorno. Tiene silencio para pensarte eternamente, y mi cuerpo sigue  estallando en tu recuerdo. Mi amor está hecho  de imposibles, porque te has ido al otro lado del mundo. Y estas palabras son veleros azules donde escribo tu nombre y los lanzo al mar de tu ausencia, para que no olvides que todavía te amo desde este lado del tiempo.

Eso quiero...

No quiero soltarte ni quiero escuchar tu silencio, no quiero caminar sola, quiero ir de tu mano, mecerme en la luz de tus ojos y beber de tus labios, no quiero soltarte, ni quiero sentir tu ausencia, no quiero que mi vuelo sea en  tinieblas, quiero llevarte en mi piel, bajo mi sombra y acunarme en tu regazo. Quiero escucharte decir ¡no temas... porque mi cuerpo... fundido al tuyo... se ha quedado!
La felicidad es...  un instante fugaz y pleno, es verme reflejada en tu sonrisa, sentirme protegida en tus abrazos, vibrando mi cuerpo desnudo  al compás de tu mirada.  La felicidad es...  un viaje hacia el bienestar, olvidando en unos momentos la desdicha, es el trayecto hacia un mundo satisfecho, es el compartir canciones, sueños, palabras, sonrisas, silencios, deseos. La felicidad es...  un vuelo al renacer, es sentir el reflejo de la luz, es la sensación de plenitud, es una cosquilla en el corazón, es el amor, la paz y la libertad.

Tu palabra es mi comunión, mi caminar de cada día, mi jardín florecido, mi río que fluye... tu palabra es mi cielo que me eleva, mi infierno que me arde... tu palabra es mi sonrisa, mi energía, mi abrazo, mi caricia, mi bálsamo... tu palabra es una suave melodía, un sentimiento compartido... tu palabra me mece, me anima, me hace vibrar... gracias por estar ...  con tu palabra.