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Mostrando las entradas de octubre, 2013
Sólo deseo apagar la luz para crearte de la impalpable voz del silencio, inventarte de la nada llenando cualquier vacío con el roce del encuentro.
Léeme, mis letras, mis pensamientos, mi alma que están abiertas para ti, me presento tal cual soy, tal como vivo con la esencia de las estrellas reflejadas en mi amor. Los secretos de la luna así como sus misterios y confesiones de amantes, hoy los comparto contigo. De cuerpo completo, hoy me presento desnuda y sincera entregándolo sin reparo, sin temor. Sin saltar hojas de mi vida, reconócete en ellas y sin miedo subráyame, hazme parte de tu vida, recorre con tus manos mis líneas, siénteme, emociónate, sorpréndete no te pido más, sólo léeme, pero al terminar no me cierres, no me archives, sólo ámame.
Extrañar, sensación que duele. Te extraño durante las horas que tiene el día pues a causa de no tenerte se me va la vida en soledad. Sólo me quedan las noches cuando al menos te puedo soñar, aunque eso es solamente consuelo en mi orfandad. Te extraño y no te imaginas cuanto!!! Extrañar es necesitar que esa persona esté, verla, sentirla, oírla, olerla; es carecer de la presencia de quien nos reconforta, es pensar y redundar en frases que dijo, en sonrisas que ofreció. Es imaginar a la persona en nuestro mejor encuentro y desear con ganas dolorosas poder revivirlo. Extrañar es lamentar no tenerla cerca; es saber que está lejos, esa convencerse que va a venir. Extrañar es confirmar cuan importante es esa persona en nuestras vidas, confirmar que la modificaba, que me hacia, de una forma u otra, ser quien soy. aunque esté cerca o lejos; aunque la veré mañana o nunca más.
Noche esquiva y yo aquí nombrándote en silencio, sé que te sentiré, pero no sé bien si como aroma o pensamiento, si como caricia o tibio verso. Aparecerás de entre la sombra de mis deseos para abrir la puerta inquieta del pasillo de mis sueños, donde habito contigo, pero... sin ti. Te espero.

Alzo mi copa.

Hoy necesito embriagar mi alma una vez más para no olvidar tu aroma, alzo mi copa para brindar en esta noche de soledad, cuando la nostalgia es mi única compañía. Y en el silencio nocturno de mi melancolía brindo por TI, el de ayer, que con tus silencios dominaste mis instintos, con la caricia de tus ojos esclavizaste mi cuerpo y con tu beso suave y callado sometiste el latido indomable de mi alma. Brindo en esta hora de añoranza, pero no por ti de hoy, porque hoy eres vacío en mi existencia, brindo por el hombre que me cautivó y me hizo presa de su amor. quiero impregnarme en el dulce y suntuoso sabor de este vino, que otrora disfrutamos,  alzo mi copa y el acento de mi voz antes de que se asome el sol por la ventana y de nuevo tu ausencia me atormente. Brindo y me vuelvo esclava de este mosto para quedar sumergida en su embrujo. Necesito enajenarme una vez más para no olvidar,  y quedarme suspendida entre tu recuerdo y esta copa de vino.
Que ira a ser de mi cuando pierda la capacidad de amar, para cuando no tenga tiempo para querer soñar, cuando no sienta el placer de reir y de llorar, cuando la lluvia no me haga suspirar, cuando la música sea un sonido más y mis oídos no la puedan escuchar, cuando ya no tenga motivos para andar, cuando se acabe el camino y no busque senda para continuar, cuando en medio del frío no extrañe el calor del hogar, cuando me de lo mismo si la luna está llena o dejó de brillar. Que irá a ser de mi cuando pierda la fe y no crea más en las fantasías y lo divino, cuando no me conmueva la mirada tierna de un niño, cuando mis convicciones se hayan quedado en el olvido, cuando deje de viajar buscando la felicidad, cuando quiera bajarme en medio del camino sin saber que había al otro lado de mi destino, cuando no tenga retos que vencer porque el hastío me ha vencido, cuando el tren de la vida se haya ido, cuando tire el equipaje por la ventana con todo lo vivido. Será lo que será y lo que no fue …
El tiempo es un juego donde puedo acudir a mis recuerdos y moldearlos a mi manera, es un amigo en el presente y dependerá de mis hechos de hoy para que en el futuro lo siga siendo. Los placeres del tiempo sólo me separan un paso de las lágrimas de la eternidad, por eso hago de cada momento una vida y de la vida un único momento.
Me gustaría detener el tiempo,  para poder llenarte de besos, y lo que siento ahora sea eterno, y así estar juntos en todo momento, que las estrellas iluminen  el encuentro, que brille la luna en el firmamento, que el viento acaricie nuestros cuerpos, y que ese momento sea nuestro.
Si yo pudiera detener el tiempo... No sé si pueda… Haré el intento.
Gracias es una palabra que une el cielo y la tierra.  Gratitud significa renacer a uno mismo, es el arte de saborear la vida con agrado… es la memoria del corazón.  Es un sentimiento por el que apreciamos y valoramos todo lo que recibimos, es un poder liberador que permite el desapego y facilita el perdón, tiene el poder de abrir la conciencia y despertar a la verdadera riqueza interior, abre la percepción de la belleza, de la sabiduría, de la grandeza y del amor!  Mi gratitud…a la vida, a mi familia por existir… a mis amigos… por su presencia en mi vida… y a TI porque te pude amar.
Perfecto será el momento que dejará de ser quietud para volverse agitación al encontrarnos tú y yo, iniciaremos un recorrido hacia el mar de la pasión. Mar donde las olas desvestirán orillas y nos seducirán en un baile delirante que irá de lo suave a lo intenso, de lo dulce a la fuerza, sin contención, porque nos bastará una mirada o un susurro para perder la razón. Nos haremos música que brotará al instante y danza ardiente de cuerpos que se sonreirán y anhelaran, nada amenazará el momento que promete ser secreto y que guardaremos tibiamente hasta el despertar. Juntos inspiraremos sueños que despiertos decoraremos, uniendo noches, fundiendo amaneceres, instantes de silencios derretidos en la euforia, hasta ser vapor que humedecerá nuestro deseo.
En la memoria de mi corazón hay destellos silentes, caricias olvidadas, sueños que vagan y una sonrisa que sabe a luna. En la memoria de mi corazón habita una selva espesa y una vertiente cristalina con sabor a viento... Y ahí vives tú… y silenciosa te despierto en mi verso!.
A solas…en medio de la nada, del viento y la nostalgia, debajo de los sauces muertos y los otoños que abandonaron su estancia…con los pies desnudos, como la piedra y el olvido, estoy callada…acariciando las letras talladas de tu nombre, en el epitafio de un olvido, que se resiste al abandono!
Ya no recuerdo tus ojos, ni tus besos, ni tu nombre, ni tus palabras. No recuerdo tu mirada ni tus ansias…ni tu nada… Pero hay algo, que no logra olvidar mi alma! Porque te encuentro cada noche en el recuerdo que arde y quema en tu nostalgia mi memoria… donde la llama se apaga en medio de mi pecho que te llama y quema mis sentidos y una lágrima de agonía cae por mi rostro, donde asoma mi tristeza, quisiera gritar tu nombre a la deriva… y me detengo ante los puertos casi secos de tu historia, tratando de beber la última gota que sedienta ante mi boca, se desprende de mis labios agrietados y cae sobre piedras y silencios, en los abismos de mis sueños, que mueren al despertar!
Buscaré aguas suaves que no me recuerden tu cuerpo, un viento que no me toque la piel, para no recordar tus manos tibias, las que me llenaban de placer y dulzura…y un silencio que no me grite en cada rincón que me faltas.
Te prometo que la noche que me llegues amar será llena de luces, cada caricia mía traerá una sorpresa y cada beso será un bálsamo para tus labios y las palabras se transformarán en mariposa revoloteando tus oídos, que espectáculo tu recuerdo que placer las sensaciones.
Tengo una sensación de vacío, y el sabor amargo del olvido, un llanto sin sentido y la compañía de la tristeza, el peso de la soledad quebranta lentamente mi existencia, es implacable, me nubla, mi corazón se queda sin latidos, mis manos se aferran a los recuerdos, y me devora el abismo, el pasado se fue, el tiempo consumió esos momentos, me envuelve la oscuridad, la noche no avanza, estoy ciega de desesperanza, a cada paso que doy le sigue una caída, y luego el dolor, dolor de hastío, dolor de impotencia, dolor que me mata, el silencio me atormenta con su indiferencia, mis gritos de clemencia rebotan contra la pared y el eco me los regresa, mis oídos estallan con el ruido ensordecedor de la quietud, el sonido de la nada me turba, el fantasma del destino me toma entre sus brazos, mi espíritu exhausto y mi alma sin aliento se abrigan en su frío abrazo, ya no siento nada, ni dolor, ni dudas, ni desesperanza, como quisiera que su rostro y su mirada hoy intangibles me devuelvan la calma…
Aún concurren las horas, después de guardar tus memorias en empaques de silencios mal heridos esculpo la esfinge de tu sombra. . . que me mira como inerte con sus ojos de piedra, a veces no tengo nada que decirte ni le oculto a la noche la verdad del olvido y entonces, empiezo a destejer  con mis dedos los hilares que colgando de la luna, destilan, me tropiezo a cada instante con tu ausencia, y empiezo a describir su inercia.
Te dominé, con el ritmo de mis caderas, y me volcaba poderosa a satisfacer el más profundo de tus deseos, deseo que expulsabas como fuente inagotable de tu entrega, yo lo bebí y sucumbí a tu arrebato, y me entregué... satisfecha... cautiva de tus brazos... me dominaste... en ti me perdí…
Quizás la nostalgia lleve tu nombre y tu aroma, confidente mío fuiste de las locuras más profundas, de mis noches infinitas y mis cálidos secretos y hoy se instala la presencia del olvido que ahora permanece ante la inocencia del dolor, el clamor del alma… la lágrima perdida, el rostro triste… y un adiós, entre los labios!
Susurro al viento…distante y tan cercano tú a mi pecho, en este sentimiento que transita como nómada callado en los cimientos de mi almohada…antes de dormir desnuda entre las sábanas que guardan tu memoria y la caricia, ceñida a mi cintura…espesor de sueños…huella que indeleble se sostiene cuando gime el viento y mi silencio…se rompe con la esencia de tu nombre que pronuncio a solas con mis labios tibios.
Parece que fue ayer la tímida fusión de tu olvido con mis ojos, en el mismo parpadear de la noche, que se asemeja a mi pelo, jugando con el viento. Y que a lo lejos, la despedida se va marchando de mis labios...que efímeros, aún pronuncian tu silencio, queriendo deshabitar la casa, en esos rincones donde tú te escondes. Y sin embargo, todo se va aclarando, en esta estampida de luceros y de estrellas nuevas en el cielo, donde voy bordando un sueño!
Me invade tu presencia detrás de la luna, que en efímera nostalgia mira la caída de los luceros en tu cama Se encoge el espacio roto que quedó de tu paso, y mis manos vacías recogen un poco de olvido Y con estas ansias locas ...de esculpir la vida… voy a soplar el polvo de tu memoria de cara al viento cuando amanezca!
Deseo que ames, y que amando, también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores. Deseo también que tengas amigos, y que, incluso inconsecuentes, sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar. Te deseo además, que seas útil, pero no insustituible. Y que en los momentos malos, cuando no quede nada, esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie, se tolerante; no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros. Si eres joven no madures con demasiado prisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no desesperes, porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que fluyan en nosotros. Se triste, sino apenas un día. Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena, que la risa habitual es sosa y la risa cons…
MELIPILLLA, ciudad de los cuatro espíritus buenos, me vio crecer y recorrí sus calles, cierro los ojos y se me viene a la memoria todo un quehacer, Vicuña Mackenna, su entrada, y a partir de ahí toda una historia, estas cumpliendo años ciudad centenaria, te abrazo en el recuerdo, me llegan retazos de esos recuerdos y abro ventanas al viento para escuchar tus silencios, amigos del alma, varios, los sueño y los recuerdo porque construimos parte de tu existencia, pudiera escribir mucho más sobre mi ciudad, mi pueblo querido, pero sólo decir "VIENTO DETEN TU CAMINO QUE TE QUIERO PREGUNTAR COMO TE HAS CONVERTIDO EN CIUDAD" .un abrazo a mi pueblo, a mis amigos, a los que construimos su vida, a la calle Hurtado que me vio crecer, al Colegio Religiosas Carmelitas, que me formó con valores que hasta hoy conservo, a los “milinchun”, al Capri, al Barrueto, a la panadería La Rosa, al Gallito y pudiera seguir, la lista es larga, todos y cada uno aportamos un grano para construirla, y en …
He aprendido a obsequiar mi silencio a quién no pide mis palabras y mi ausencia a quién no aprecia mi presencia. 
NO creo en conseguir a una persona que nos "llene la vida", creo en una vida llena para poder compartir la felicidad con otra persona, NO CREO en que el amor lo genera alguien, CREO en que el amor está en nosotros, si hemos llegado a crecer lo suficiente como para desarrollarlo y mantenerlo, y que de pronto se dispara por personas que comparten pensamientos y sentimientos. NO CREO en la exclusividad de dar y estar, CREO en una actitud frente a la vida integral, con diferentes expresiones pero sin condiciones. NO CREO en el "amor" a primera vista ni en "creer en alguien" en muy poco tiempo, CREO en hablar el mismo idioma,en el "feeling", en la comodidad de estar cerca, en conexiones de energía, como los ríos que se unen en un mismo curso. NO CREO en el amor de hoy, prometido para toda la vida, CREO en el respeto, la honestidad y en la sinceridad.En el amor maduro que nos deja espacio para crecer juntos… CREO en el amor que dos deciden, en el amor…

Aún te siento.

Aun siento como tus firmes manos se posaban sobre mis blancas palomas, acariciando mi piel cual suave terciopelo y en mi cara tu aliento que me quemaba, y bebías con avaricia mis besos. Tus manos seguían la senda de mi desnudo cuerpo y desembocan en los oscuros rincones de mis deseos, y allí, cual firmes centinelas del mayor tesoro que poseo, y cual ladronas de cuento, se apoderaban de mi voluntad de hierro. ¡Estuvimos así durante mucho tiempo, tú hiciste que me olvidara del mundo, que ya nada importara en mi pensamiento, por ti, me dejé robar hasta el último suspiro, y así te convertiste en mi dueño.
¿Que cuántos años tengo? ¡Qué importa eso! ¡Tengo los años que siento! Estoy en la edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido, pues tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos. ¡Qué importa cuántos años tengo!¡No quiero pensar en ello!Pues unos dicen que ya soy vieja, y otras que estoy en el apogeo. Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte. Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso,para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos rectificar caminos y atesorar éxitos. Ayer era:¡Estás muy joven, no lo lograrás! hoy: ¡Estás muy vieja, ya no podrás! Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños,se empiezan a acariciar con los dedos y las ilusiones se convierten en esperanza. Tengo los años en que el amor a veces es una loca l…
Mi verdadero luto comenzará cuando olvide el tono de tu voz, porque es ahí cuando los muertos mueren.
Me doy cuenta que me haces falta, te he buscado por todos lados, te he buscado incluso en la mirada de la gente, te he buscado en el aire, en el perfume de la hierba y no te he encontrado, cansada de tanto buscarte he vuelto a casa y me he mirado en el espejo y allí es donde te he encontrado!!! Porque te he buscado afuera, pero estas dentro mío.
Eres sin duda, mío y yo sin duda tuya. No importa nada. No importa lo que hagamos, lo que deseemos, lo que esperemos, no importa la distancia, ni esa pequeña muerte de la ausencia, no importa ya ni el tiempo ni el olvido, ni el mutilado encuentro. Eres ya mío sin palabras, sin giros, sin metáforas, mío ya, sin ti mismo.

Ausencia.

Esta lluvia sin recipiente que al vacío de un olvido olvidado van cayendo sin piedad y sin siquiera mitigar la ausencia de tu ausencia, cuántos amaneceres sin ver luz, sin respirar al sol mezquino que de luces vagas y siniestras pierde su esencia en las nubes amenazantes de la clandestinidad infinita del sentimiento avasallante.  Tormentas de pasión, de espinos viajeros que se clavan sin medir distancias, sin siquiera suavizar la furia de la calma.  El respiro hiere a la ausencia, la duda se instala pasiva y muerde la quietud del suspiro lejano.  Calla el eco y grita el silencio de ese temor siniestro que apaga el destello opaco de la mirada mutilada por la pasión y el deseo.  Sufre el dolor de no tener por quien sufrir, el silencio ya no calla al beso que grita desde el infinito espinoso, viajero de caminos pedregosos que en su andar deja las huellas del destierro, mata lenta y tormentosa la rosa de este mendigo sentir.  Ganó el miedo en una apuesta limpia y serena... Se rindió la espera…
Tu aroma imaginario, me conquista, me desnuda, me envuelve, me entrego y te niego.  El miedo me llama bajito me seduce y quiero dejarme llevar hasta el abismo de tus dulces ojos. Sumergirme en el eco del gemido de tus besos acariciando la tortura del lamento errado y mezquino. Embriagarme despacio con la sed inconfundible de tus labios que bajo el manto estrellado arrancaré de tu boca, amor... la más dulce melodía... la de aquel arroyo, la de aquel ruiseñor, que en su agitado suspiro interpreta mágicamente esa promesa que desmenuza mi voluntad.  Procura no hacer más ruido que el de tus huellas en mi alma, que sigiloso y bendito rasga la penumbra en el ocaso. Piénsate ajeno a mis caricias, aléjate de mis deseos, de mis manos dibujando placer en tu espalda. No te busques en mi pecho espinoso y turbulento, de pasiones y deseos... Pensarte ajeno que la afirmación te aleja, que tú ya estás tatuado en el surco eterno de mi respiro, en la magia de mi amanecer, en el hambre de mi sed, en el abs…